Pelagio y la filosofía de los druidas

Pelagius

 

Filosofo celta (354-420 d.C.) Aunque cuando uno revisa su biografía en los medios habituales de internet es descrito como un “hereje”, la realidad es que era un filósofo fiel a la doctrina de los druidas y fue este hecho el que hizo que Agustín de Hipona (San Agustín)  dedicara numerosos esfuerzos a denunciarle por intentar revivir la filosofía natural de los druidas.

La esencia de la doctrina de Pelagio era que los hombres eran responsables de sus actos y aunque hubieran factores externos, la elección final recaía en cada uno. Pelagio consideraba que el hombre podía hacer algo para su salvación. Así, cuando uno no era libre para elegir entre el bien o el mal, no se podía decir que hubiera pecado.

Por tanto estaba en contra de la doctrina de (San) Agustín , que mantenía que todo estaba predestinado y que el hombre nacía contaminado por el pecado de Adán, por lo cual no tenía libre elección en su vida.

Por estos argumentos de Pelagio, el concepto de pecado en el mundo celta era muy distinto al del mundo cristiano. En la iglesia celta no era obligatorio confesar los pecados y si alguien quería hacerlo, lo hacía con un “amigo del alma” que actuaba con él como guía espiritual y consejero, no como confesor. Esto formaba parte de la práctica druídica. La idea de amigo del alma o guía espiritual era un concepto propio de la sociedad celta precristiana y ese papel era normalmente representado por un druida. Cabe señalar que durante algún tiempo la posición del amigo del alma la cumplieron las mujeres.

Pelagio no fue un sacerdote normal, pero fue muy respetado por su sabiduría. A pesar de eso, a lo largo de su vida recibió continuos ataques de Agustin de Hipona quien dedico buena parte de su vida a una persecución implacable contra él con numerosas acusaciones ante distintos estamentos. En varios concilios africanos (411, 416, 418) y en el concilio de Éfeso (431) fue acusado de herejía, en ocasiones su sentencia fue revocada, y aunque fue excomulgado por el papa Inocencio I, su sucesor, Zósimo, revocó esta decisión después de estudiar sus obras.

Uno de los tratados más importantes escritos por Pelagio fue “De Libero Arbitrio”  (Sobre el Libre Albedrío) donde explicó sus puntos de vista sobre distintos temas. Solía utilizar una triada –posse, velle, ese- Distinguimos tres cosas: la capacidad, el deseo y el acto. Decía que la capacidad estaba en la Naturaleza y le había sido conferida al hombre. El deseo y el acto las refería como Humanidad y fluyen de la montaña del libre albedrío. Consideraba que es la voluntad humana la que lleva la iniciativa y es determinante para la salvación del individuo.

Sin embargo (San) Agustín decía que la voluntad pertenecía a Dios y no al hombre, si éste era bueno o malo ya había sido ordenado por Dios.

El negar esta influencia divina le llevó a recibir ataques constantes de la iglesia cristiana y a ser acusado de hereje.

Revisando su vida, se puede ver que Pelagio no desarrolló una nueva filosofía, denominada por algunos de forma despectiva como pelagianismo, sino que era un representante de la filosofía druida que sostenía la cultura celta y que afirmaba la excelencia de la creación y del libre albedrío del hombre.

 

Fuentes:

Libro: Druidas, El Espíritu del Mundo Celta ( Peter Berresford Ellis)

Wikipedia: Pelagio

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